Santa Cruz acoge el primer encuentro internacional de gestores culturales

 

Cultura es una palabra utilizada de forma tan amplia e indefinida, que termina no significando mucho. De uso común, de citar laxo y gracioso, no es difícil caer en la trampa de aceptar la peor de sus aristas, adoptándola a ultranza y excluyendo la verdadera riqueza que encierra el término. Se la asocia al academicismo o al conocimiento o al hecho de separar al mundo entre letrados e iletrados. Hablamos inapropiadamente de gente culta o gente inculta, cuando en verdad queremos segmentar nuestro propio universo entre aquellos que adhieren a un modelo de conocimiento que requiere de cierto tipo de lectura, visita a ciertas exposiciones en museos, cultivar la pasión por la música docta, y de cierta manera despreciar todo lo popular o que huela a campo o calle.

Derivada de la palabra latina cultus, referente a la actividad agrícola del cultivo, en su versión amplia el concepto hace referencia a la labranza del espíritu y de las facultades intelectuales de los individuos inmersos en un contexto social determinado. Deja de ser un referente general para transformarse en una búsqueda específica, acotada a un contexto específico. Manifestación plena de un humanismo integrador, de un saber vivo. Es la construcción de una identidad afín a un contexto histórico y social. Simplemente un texto inacabado. Un edificio en perpetua construcción. Una obra colectiva con ángulos de definición tan diversos como obreros participantes.

Eso hace tan valioso el concurso en sociedad de los gestores culturales, que vienen a jugar un poco el papel de mediador entre la institucionalidad y el cultivo de los saberes locales. Constituyen la llave que abre la puerta de la cultura viva a los espacios físicos que la sociedad ha construido para manifestar y preservar sus expresiones. Es un oficio nuevo abierto a nivel de formación académica en sintonía con los nuevos aires que soplan a este renovado espíritu que define Cultura.

Se entiende por lo tanto la importancia que adquiere el Primer Encuentro Internacional de Gestores Culturales que se lleva a cabo entre el 24 y el 28 de octubre en Santa Cruz de la Sierra. Organizado por el Goethe Institute y la fundación Visión Cultural, cuenta con el auspicio del Gobierno Municipal de la ciudad.

Nora Campos, directora de Visión Cultural, destaca que “el encuentro busca generar una plataforma de diálogos, integración y reflexión a partir de experiencias propias. Queremos escuchar lo que pasa en el quehacer cultural en Bolivia y el mundo, reflexionar sobre temáticas contemporáneas, normativas, cooperación y de qué manera una gestión cultural puede ser exitosa o no”.

Se dan cita 25 invitados internacionales y 32 exponentes nacionales, quienes trabajaran en la modalidad de paneles y talleres, tratando los diversos temas surgidos a raíz de una actividad que ya comienza a dar que hablar. Así se hablará sobre el financiamiento de la cultura y la gestión del patrimonio, exponiendo ejemplos prácticos de gestión cultural. El trabajo se desarrollará, como corresponde, en los diferentes centros culturales que se ubican en el casco viejo de la ciudad: Centro Cultural Simón Patiño, Universidad Privada Santa Cruz y el Goethe Centrum.

La cita concluirá con una visita a San José de Chiquitos, región donde la gestión cultura comunitaria ha generado desarrollo desde diferentes ámbitos.



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