#NoDesperdicio, la guía de Naciones Unidas para evitar el derroche de alimentos

El despilfarro de alimentos es una burla a todos aquellos que todos los días lidian con el hambre. No desperdiciar alimentos es una tarea que nos compromete a todos

 

La vida se construye sobre la base de contrastes y paradojas. Gente que celebra alegre y ruidosamente mientras otros lloran desconsolados. Algunos hacen ingentes esfuerzos para adelgazar,  mientras otros no logran cubrir la dieta mínima. Cara y cruz, anverso y reverso. Una humanidad tan vasta y diversa, una recta continua que se mueve de un punto a otro.

Es en la producción de alimentos donde estos contrastes se han vuelto más notorios. Según cifras de la FAO, organismo dependiente de Naciones Unidas, a nivel mundial se desechan la increíble cantidad de 1,3 mil millones de toneladas de alimentos. A pesar de ser producida, se va a la  basura un tercio de la ´producción de alimentos.

“En un mundo de siete mil millones de habitantes, que aumentarán a nueve mil millones en 2050, el desperdicio de alimentos no tiene sentido a nivel económico, ambiental y ético”, expresó el Secretario General de naciones Unidas.

Con el fin de evitar este despropósito, Naciones Unidas ha lanzado la campaña #NoDesperdicio. Además de identificar los diferentes niveles en que se desarrolla este desperdicio, propone seguir un programa de siete pasos muy simple, que permite reducir este sin sentido:

  • No servirse grandes porciones de alimento tanto en casa o si salimos a comer fuera
  • Reutilizar las sobras, aprovechando de hacer un mix con los restos de alimentos que han ido quedando rezagados a lo largo de la semana.
  • Comprar únicamente los alimentos que tengamos la certeza que vamos a utilizar, más allá de cualquier tentación u oferta.
  • Revisar periódicamente el refrigerador y la despensa, guiándose por la regla que dice ‘lo primero en entrar es lo primero en salir’.
  • Tener mucho cuidado con las condiciones en las que almacenamos los alimentos, según las características de cada uno, asegurando así el control de pérdidas por este ítem.
  • No ser tan quisquillosos con las fechas de vencimiento, pues estas tienen un margen razonable que permiten su consumo una vez expiradas, sin exponerse a enfermedades.
  • Compostar aquellos alimentos que inevitablemente no podremos consumir o que debemos desechar, dándoles una nueva vida útil.

 

 



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *