Músculos artificiales con la capacidad y funcionalidad de los naturales



 

Definitivamente nuestros fantásticos sueños de futuro infantil se han transformado en presente. Al menos en los logros materiales. Es impresionante como tantos de los avances que se predijeron o que simplemente se soñaron, son parte de lo cotidiano en nuestra vida. El celular, las video conferencias, la biotecnología. Y hay tantas otras que están ad portas. Creo que es difícil sorprenderse hoy en día, porque la ciencia y la tecnología nos han demostrado que aquello que considerábamos un potencial fantástico rápidamente se transforma en una pedestre realidad.

 

 

Sin lugar a dudas aquello que más inflamaba  nuestras mentes infantiles era todo lo que tenía que ver con la robótica y el desarrollo de órganos y miembros biomecánicos. La idea de liberar a la humanidad del trabajo creando los ayudantes mecánicos idóneos, más allá de la simple mecanización industrial, ha entusiasmado a la humanidad desde siempre. Un esclavo que no se fatigue, que sea un compañero, que no reniegue. Así como la posibilidad de reemplazar nuestras piezas biológicas defectuosas. Quizás hasta alcanzar la inmortalidad.

La investigación científica nos acerca cada vez más. Obviamente la naturaleza ha puesto muchas trampas con su minuciosa perfección a ser imitada. La conjunción de adelantos que se suceden en un factor geométrico, abren puertas a esa utopía que deseábamos, pero nos parecía producto de afiebradas mentes de artistas bajo los efectos de quizás que sustancia. A Dios sólo le tomo una semana crear el universo y toda vida biológica. Nuestras limitaciones nos hacen tomar las cosas con calma. Vamos lentos pero seguro.

La Universidad de Colorado en los Estados Unidos ha informado el resultado de sus últimas investigaciones acerca del desarrollo de músculos artificiales, con el rango de ir desde la finura del movimiento delicado, a la potencia del levantamiento de carga. El Grupo Keplinger, dependiente del Departamento de Ciencias Aplicadas de la universidad, anunció que logró construir un transmisor de fuerza que replica la versatilidad y desempeño de los músculos reales.

“Como lo hacen los músculos biológicos, los solenoides HASEL pueden reproducir la adaptabilidad de los tentáculos de un pulpo, la velocidad de un colibrí y la fortaleza de un elefante”, afirmór Christoph Keplinger, el líder del grupo que lleva su nombre.

Los nuevos músculos están sustentados en un material que genera un campo magnético uniforme e intenso, el cuál es amplificado hidraúlicamente, proporcionándole el rango de capacidad que va de lo delicado a lo fuerte. Otra particularidad de estos músculos es que tienen la propiedad de auto repararse. Pero el gran avance es que estos nuevos músculos radica en que “también pueden sentir los estímulos ambientales, como lo hacen los músculos y los nervios humanos” enfatiza un entusiasmado Keplinger.

 

 



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