Mucho dolor, impotencia y omisiones deja el accidente mortal de Valeria

Valeria, finalmente, se fue el día de Pascua de Resurrección. Su maltrecho cuerpo no resistió las graves heridas del terrible impacto por el choque automovilístico que sucedió la noche del 1º de abril en la principal avenida de acceso de Santa Cruz de la Sierra.

El video registrado por el surtidor ubicado frente al lugar del hecho muestra el accidente:  Por la vía sur – norte de la Avenida Cristo Redentor (ex avenida Banzer), un vehículo pasa a velocidad permitida, mientras por la vía norte – sur una camioneta Tundra no espera en el giro y se introduce para doblar en la dirección norte – este cuando la vagoneta Mercedes Benz irrumpe a inusitada velocidad, embiste la camioneta y alcanza en el trompo a golpear también al vehículo que recorría más adelante; enseguida se ve pasar también otro vehículo a alta velocidad que recién parece disminuir al darse cuenta del choque.

Las declaraciones de los fiscales indican que el conductor de la vagoneta, donde iban Valeria y sus amigas, también malheridas, una incluso con múltiples fracturas y las extremidades inferiores seriamente comprometidas, es menor de edad y había ingerido 1,5 nivel de alcohol, cuando el máximo admitido es de 0,5.

“De la desgracia del accidente de la Bánzer, podríamos sacar una gran lección para la sociedad cruceña, sólo se precisa que la Policía y el Ministerio Público por una vez en la vida quieran ayudar al pueblo y no solo buscar donde sacar coimas: el alcohol ingerido por el conductor menor de edad es la punta del ovillo, dónde lo adquirió, dónde lo consumió, qué lugar y quien vendió alcohol a menores de edad, que adulto autorizó o prestó un lugar para que se embriaguen, quién autorizó el permiso de conducir, dónde están los controles para regularizar el expendio de bebidas alcohólicas, aquí hay culpables y les debe caer todo el peso de la Ley, no es un favor, es una obligación de las autoridades. Sacan una norma municipal anticonstitucional para prohibir la venta de alcohol en Semana Santa y tienen el descaro de llamarle regocijo espiritual y no hacen nada el resto del año para frenar la permisividad de una sociedad alcohólica por adultos irresponsables, empresas irresponsables, padres irresponsables y autoridades irresponsables”, apunta Jorge Mercado.

Las pericias del accidente serán determinadas por las autoridades.  Sin embargo, una vez más los cuestionamientos al sistema y a las responsabilidades se repiten:

  1.  Gobierno Municipal:  Control de venta, expendio y consumo de bebidas alcohólicas y prohibición de los mismos para menores de edad. Las normas existen y se incumplen.
  1.  Gobierno Nacional:  El Servicio General de Identificación de las Personas (SEGIP) expide permisos de conducir a menores de edad, temporales y con autorización escrita de los padres donde se comprometen a asumir cualquier daño contra terceros. La Policía está ausente del control de actividades prohibidas por las leyes en toda la ciudad. Su ausencia en calles y espacios públicos es notoria, al punto que cuando sale, esporádicamente, sí se nota.
  1.  Ambos:  El control de tránsito, constitucionalmente, pasó a depender de los Gobiernos Municipales. La Policía no cede estas competencias exclusivas al nivel local ni las autoridades locales asumen el traspaso inmediato de las mismas a su jurisdicción. La Policía ni cumple ni deja cumplir.  Las carreras automovilísticas en vías urbanas se realizan a altas horas de la noche en cualquier sitio propicio, donde el silencio de la noche y la falta de control abundan.
  1.  Padres de familia:  La permisividad para el uso de vehículos a menores de edad es un tema cotidiano.  La invocatoria social a que todo el mundo lo hace, no exime de la responsabilidad personal, con la ley y con la comunidad.
  1.  Instituciones educativas:  Si bien padres de familia reclaman a colegios y universidades que los alumnos no tienen por qué cumplir reglas extra académicas, sí las instituciones tienen todas las prerrogativas para establecer medidas disciplinarias preventivas y de control de conductas que afecten al colectivo estudiantil.6.  Distribuidoras de alcohol:  Difunden publicidad en horarios y espacios de los medios sin respetar el Reglamento del Código de la Niñez y Adolescencia. Auspician cualquier evento dirigido a jóvenes. Distribuyen sus productos en cualquier sitio, legal o ilegal, en los lugares más visibles, desde las góndolas de los supermercados hasta las esquinas copadas por licorerías y cualquier pulpería de barrio.

El cumplimiento de las medidas de seguridad para minimizar los riesgos de violencia está en manos de las autoridades, en particular, y de los adultos en general, corresponsables de las mismas.

Requisitos para otorgación de licencias de conducir, en la web del SEGIP

Requisitos para otorgación de licencias de conducir, en la web del SEGIP

 

Reglamento de Licencias de Conducir, concedidas por el SEGIP

Reglamento de Licencias de Conducir, concedidas por el SEGIP

 

Chau, confrat... ¿y? Como echar perfume a un perro. Se llamará otra cosa el junte y la previa. Los viajes de promo también están prohibidos y los padres insisten en realizarlos donde los chicos hacen lo mismo que se les permite acá. ¿A Punta Cana, Cancún, qué sentido tiene, como en Argentina a Bariloche? Joda mal. El Gobierno Municipal  tiene la responsabilidad de sancionar la venta de alcohol a menores y asumir el control de tránsito es competencia autónoma exclusiva, las distribuidoras de alcohol auspician cualquier evento de adolescentes; el SEGIP otorga licencias de conducir a menores con carta expresa de los padres, la Policía aparece cuando las papas queman hasta que todos olvidan (se exige mayor número sin que sepamos que siendo tantos, nadie sabe dónde están)... Ante tanto descontrol, el más cercano y posible seguimos siendo los padres.

Chau, confrat… ¿y? Como echar perfume a un perro. Se llamará otra cosa el junte y la previa. Los viajes de promo también están prohibidos y los padres insisten en realizarlos donde los chicos hacen lo mismo que se les permite acá. ¿A Punta Cana, Cancún, qué sentido tiene, como en Argentina a Bariloche? Joda mal. El Gobierno Municipal tiene la responsabilidad de sancionar la venta de alcohol a menores y asumir el control de tránsito es competencia autónoma exclusiva, las distribuidoras de alcohol auspician cualquier evento de adolescentes; el SEGIP otorga licencias de conducir a menores con carta expresa de los padres, la Policía aparece cuando las papas queman hasta que todos olvidan (se exige mayor número sin que sepamos que siendo tantos, nadie sabe dónde están)… Ante tanto descontrol, el más cercano y posible seguimos siendo los padres.

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