Los tres consejos del ex presidente boliviano Carlos D. Mesa

Recogiendo una historia de vida: Carlos D. Mesa Gisbert

por Rodrigo Cortez Radosevic

Durante mi viaje por Bolivia tuve la posibilidad de charlar con muchas personas que con sus acciones diarias contribuyen a la historia de este país. Aquí les comparto lo más destacado de la entrevista de Carlos D. Mesa.

Carlos D. Mesa Gisbert se considera “un intelectual que no podría entender la vida si no tuviera una computadora al lado y no hubiera escrito algo en el día.” Carlos estudió literatura en la Universidad Complutense de Madrid y la terminó en la Universidad Mayor de San Andrés. Gracias a la fuerte influencia de su familia hacia lo intelectual, en sus inicios quería ser profesor universitario. Recordemos que sus padres, Teresa Gisbert y José de Mesa, eran destacados historiadores del arte y figuras no solamente de Bolivia sino en América en general. Más allá de su faceta intelectual se considera un apasionado por el fútbol, lo cual se ve claramente reflejado en su página web: historiadelfutbolboliviano.com, la cual recomiendo a todo aquel que disfruta del deporte rey.

Dentro de todos los temas que hablamos, uno de los puntos más interesantes de la entrevista surge tras una pregunta acerca del éxito. Carlos define el éxito como “algo muy subjetivo y demasiado condicionado por los parámetros de una sociedad que define lo que es exitoso o no. Tú eres un ganador o un perdedor ¿con relación a qué?. El primer concepto y la primera premisa es que uno debe tener una seguridad muy fuerte en sí mismo. Es decir, si yo decido retirarme de la vida empresarial, por ponerte un ejemplo, gente que tiene posibilidades de ser un gran empresario y decide, ‘no, mira, ese es un tipo de vida que a mí no me gusta; yo quiero hacer una vida de meditación, una vida intelectual, una vida más austera o una vida más familiar’. Si te miran desde la empresa que tú has dejado, dirán, ‘ese tipo es un desastre, cómo es posible que pierda esa oportunidad extraordinaria, es un fracasado’. Ese juicio de valor es un juicio subjetivo e injusto, por lo tanto uno debe combinar dos cosas: saber exactamente qué es lo que uno quiere y no engañarse a uno mismo. Entonces, para mí el éxito y el fracaso son, primero, relativos; segundo, fuertemente presionados por una sociedad que define lo que es el éxito y el fracaso; tercero, tu propia convicción íntima y conocimiento íntimo de ti mismo sobre qué es lo que tú quieres en la vida y en ese sentido estará la dimensión de tu éxito o tu fracaso.”

Antes de finalizar la entrevista, Carlos me dio tres consejos que me gustaría compartirlos. El primero es “tener claras tus convicciones individuales con relación no solamente a lo que quieres para ti, sino cómo te ubicas tú en el mundo. Es decir, cómo te ubicas en relación con otros seres humanos. Qué vínculo de responsabilidad de ida y vuelta crees tú tener con los demás. Eso es muy importante para saber qué vas a hacer en tu vida y cómo lo vas a hacer.” Segundo, siguiendo el pensamiento de su papá, él cree que “independientemente de que tú en este mundo necesitas una especialidad y necesitas unas habilidades específicas, nunca dejes de entender que hay una totalidad que se llama humanismo y que es la posibilidad del conocimiento de todas aquellas cosas maravillosas que tiene la humanidad.” Y tres, combinada con la dos, una palabra mágica que es curiosidad; “nunca dejes de tener curiosidad insaciable por las cosas.”

La elocuencia al hablar, la impresionante capacidad de recordar con exactitud hechos históricos y la claridad de las respuestas hicieron que esta entrevista sea una de las más placenteras dentro de mi viaje por Bolivia.

2 thoughts on “Los tres consejos del ex presidente boliviano Carlos D. Mesa

  1. Cuando el criterio y el sentido común le fallaron a Carlos Mesa: En los 90’s, cuando se firmó el contrato de exportación de gas a Brasil el precio internacional del barril de petróleo estaba en los 20 dólares. El precio del gas estaba y está indexado al precio del barril. En ese contrato se estableció que Bolivia recibiría el 18% y la transnacional Petrobras el 82%. Años después, el precio del barril llegó hasta los 140 dólares!, era lógico pedir más de la torta para Bolivia!, llamenlo nacionalización o renegociación, eso es lo de menos. Carlos Mesa y su asesor estrella, Francesco Zaratti, no se animaron a hacerlo. Pasaron a la historia por esa cobardía.

    • Si que lo hicieron! Las bases para la nacionalizacion fué la ley de hidrocarburos que el Congreso bloqueaba. La historia no empieza con el Evo…

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