Los candidatos no se sientan

En una campaña electoral, nuevamente improvisada por los aspirantes al “cambio” de ocupantes de los sillones municipales, es importante que los votantes, nosotros, sepamos que los candidatos que pierdan las elecciones no se sientan en los Concejos Municipales; es decir, el candidato a Alcalde que no sea elegido para dicho cargo, no va a ser Concejal como lo disponía la antigua ley sino que queda fuera de la próxima gestión.

En base a dos mediciones realizadas por dos empresas encuestadoras, para el caso de La Paz y El Alto, pareciera que las preferencias ciudadanas están claramente definidas: en la sede de Gobierno, la reelección de Luis Revilla tiene una connotación de reconocimiento a la gestión iniciada por Juan del Granado y continuada con matices propios, cálidos y sensibles, por su sucesor; en el caso de El Alto, Soledad Chapetón aparece como una candidata sólida, una luz de renovación en el espectro local.

En el caso de Santa Cruz de la Sierra, siguiendo las dos mediciones que conocemos, la única diferencia de datos refieren al candidato Oscar Vargas, quien de ser hoy las elecciones, lograría un lugar en el Concejo Municipal cruceño para su primer candidato a concejal, Arfe Arabe o ninguno (si obtuviera el 8% ó el 3%, respectivamente)

Percy Fernández, en base a ambos estudios, sería Alcalde por sexta vez. Esto significa que Roberto Fernández y Reymi Ferreira, que le siguen en las encuestas, quedan fuera de la gestión 2015 – 2020 municipal, sentando en el Concejo Municipal de la ciudad más poblada de Bolivia a Jhonny Fernández, Rosario Schamissedine y Jesús Cahuana, por UCS, y a Hortensia Sánchez, por el MAS, respectivamente.

La mayoría que obtendría la lista de Percy Fernández en el Concejo Municipal estaría conformada por los candidatos Angélica Sosa, Franz Sucre, Ruth Bravo, Romel Porcel, Loreto Moreno, Raúl Saavedra y Sandra Velarde, cuyo séptimo lugar estaría difiriendo entre una y otra encuesta, a costa de dejar fuera al candidato a concejal de SOL.

El Concejo Municipal tiene funciones fundamentales.  Lamentablemente, hasta hoy, se han limitado a asumir –al igual que los medios de comunicación- que la fiscalización pasa sólo por aprobar o desaprobar contratos y hoy, más que nunca, el rol fiscalizador pasa por el cumplimiento de las ordenanzas y leyes que tanto el Alcalde y la ciudadanía están en la responsabilidad administrativa y social de que así sea.

Ordenar y legislar en una metrópoli como Santa Cruz de la Sierra es una tarea compleja y no pasa tanto por nuevas leyes sino por aplicar y respetar por lo menos las existentes.

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