La ruta del café orgánico BuenaVista

Si en los alrededores de Buena Vista se cultivara más plantas de café, la producción tendría venta segura en Europa. En la hacienda El Cafetal, funciona una planta procesadora del café orgánico que produce su plantación y los granos provistos con su certificación por la asociación comunitaria de pequeños cafetaleros de la zona.  Tiene capacidad de procesar 100 kg. diarios de grano y actualmente sólo ocupa el 25% de la misma, por falta de materia prima.




 

 

 

 

Don Mario vive en una esquina a dos cuadras de la plaza principal de Buena Vista; desde fines de la década de los 80 está en la plantación y ha rotado en todas las áreas de trabajo: hoy es nuestro guía por el camino que conduce desde el hotel de cuatro cabañas y cuatro suites, comedor, piscina, amplios jardines y un mirador de 12 metros de altura con una vista espectacular hacia el Amboró, hasta las tierras cultivadas.  Cinco perros nos acompañan mansamente pero gruñen como si fueran desconocidos a los trabajadores que vamos encontrando en la caminata por el camino gredoso por la lluvia.  “Estos perros son racistas”, nos dice sarcásticamente. “Son agresivos con los obreros y juguetones con los turistas”.

 

 

 

 

 

 

Las plantas de café están distribuidas por año de siembra en la hacienda El Cafetal. Dan frutos desde el primer año y el control de plagas es biológico. Tienen certificación orgánica. La cosecha es manual y se hace una selección de granos exhaustiva:  los granos enteros, sin imperfecciones, luego de ser procesados y secados, se destinan al mercado europeo. Se tuesta y envasa como Café Buena Vista en varias presentaciones. Para el mercado interno, hay un nuevo envase de color rojo carmín. 




La fábrica está impecable y ha sido adecuada para la visita de los turistas, amantes del café y visitantes que llegan a esta hacienda ubicada a 6 km. al norte de la ciudad de Buena Vista, justo mirando hacia el magnífico Amboró. Al ingresar al predio, dos enormes rockweiller atemorizan a quienes se acercan a la malla perimetral: son Junior y Mocsa (dulce, en quechua), patrimonio de El Cafetal, que una vez reciben a los visitantes los acompañan como perritos falderos.

 

 

 

El lugar ha sido puesto a la venta por sus actuales propietarios y sus trabajadores esperan que quien la adquiera continúe con el rubro del café, que ya es una tradición de alta calidad, ecológica y un medio de vida de muchos buenavisteños.

Se puede llegar en mototaxi desde Buena Vista o también realizar la caminata de poco más de 5 Km. en un ambiente exuberante, observando monos y pájaros entre los árboles, por el camino de tierra (apto para vehículos) que pasa también por la eco comunidad El Cafetal y avistando en los claros, el imponente paisaje del Parque Nacional Amboró.

 

Más información:  Trip Advisor

BuenaVista.com.bo




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