La inteligencia artificial en lucha contra el tráfico de drogas en la red

La tecnología digital es una realidad que ha llegado a nuestro mundo para quedarse. Con todo lo positivo pero también con lo negativo. Reduce las brechas, derriba barreras de esas físicas, como las geográficas, y de las otras, como las culturales o sociales. De cierta manera ha democratizado el acceso a la información. Pero también se ha transformado en una importante herramienta  para el desarrollo de actividades ilícitas. La pedofilia, por poner un ejemplo, o el tráfico ilegal de drogas. Constituye una red opaca que en su complejidad y vastedad  es el nicho ideal para promocionar actividades socialmente nefastas.

En las últimas semanas han saltado las alarmas en torno al incremento en el consumo de medicamentos opioides, especialmente en los EEUU. Normalmente asociados al tratamiento del dolor,   el principal vehículo comercialización han sido las redes sociales, que tejen un manto de impunidad por lo difícil que resulta controlar el origen y destino de los datos que mueven. Impunidad pareciera ser la palabra. Los traficantes han encontrado un ambiente que los vuelve invisibles, amén de potenciar su capacidad de comercialización.

Un grupo de investigadores de la Universidad de California en San Diego, dando la cara en una batalla contra esta invisibildad,  organizando un equipo interdisciplinario para desarrollar una tecnología que les permite detectar quiénes venden ilegalmente recetas  y  opioides a través de Twitter.

“El uso insalubre de medicamentos opiáceos recetados y no recetados continúa aumentando en los Estados Unidos. Los esfuerzos de las políticas públicas y de aplicación de la ley intentan abordar esta crisis, pero se necesita una mayor atención a la posible influencia negativa de las tecnologías digitales”, dijo Tim K. Mackey, PhD, a cargo del proyecto. “Nuestro estudio demuestra la utilidad de una tecnología para ayudar en estos esfuerzos que busca en las redes sociales un comportamiento que representa una amenaza pública, como la venta ilegal de sustancias controladas”.

El equipo de Mackey utiliza un programa que le permite filtrar un gran número de tweets por ciertas palabras claves que dan un indicio del comercio de estas drogas. Además permite analizar publicaciones en las que se incluyen hipervínculos con ciertos sitios web externos.

“Entre junio y noviembre de 2015, se recogieron unos 619.937 tweets que contienen las palabras clave codeína, Percocet, fentanilo, Vicodin, Oxycontin, oxicodona e hidrocodona”, señala Mackey. “Los hallazgos, publicados en línea en el American Journal of Public Health en octubre, detectaron 1.778 publicaciones que promocionaban la venta de sustancias controladas, el 90 % incluía hipervínculos a sitios en línea para su compra. Los proveedores de medios sociales pueden usarlo para encontrar o prohibir contenido que sea ilegal o que viole las leyes para garantizar que los consumidores tengan una experiencia más segura en línea”.

 

 


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