Escrito a mano por favor

Lo que nos parece una pura cuestión de acceso tecnológico, ha demostrado ser un proceso profundo. La escritura a mano, actividad que se va dejando de lado cada vez más, genera una relación demostrada entre desarrollo del texto y la actividad cerebral, lo que indica que es algo más que pura cuestión de estilos.

 

En una trinchera, sucio y agotado, acechado por la cita con la muerte que ve venir, y que muchos de sus compañeros lo adelantaron, Alan Seegers se dio maña para tomar lápiz y papel y escribir una de las piezas poéticas más bellas. Sólo con sus miedos y pensamientos, rasgó las hojas con trazo firme alineando cerebro-corazón-mano.

“Tengo una cita con la Muerte
en alguna disputada barricada,
cuando la primavera vuelva con susurrante sombra
y las flores de manzano llenen el aire
-tengo una cita con la Muerte
cuando la primavera traiga los días hermosos y azules
de vuelta-.”

Gran parte de nuestra historia, filosofía, ciencia, conocimientos varios y chismes, fueron escritos a mano. Hoja y papel eran los insumos para la creatividad. Quien sabe cuántas revoluciones se fraguaron al calor de una mesa, bañada de vinos y alimentada de queso y pan, pero inmortalizada en proclamas redactadas con caligrafía fina o tosca. Nada es más emocionante que leer algún documento manuscrito. Tiene forma, pero además carácter. No sólo nos transmite contenido, sino una gran información con respecto a su autor. Es de trazo firme que deja surcos en la hoja, o de escritura leve que apenas si marca. Letras grandes que consumen espacio, con espíritu potente y derrochador. O letras pequeñas y apretadas, que nos hablan de un autor metódico y ordenado. La lectura impresa es pura redacción y estilo, nos priva de la emoción de leer entre líneas.

Vivimos en la época de las máquinas. Los auxiliares permanentes cada vez son más pequeños, y nos permiten cargarlos a todas partes, incluso a aquellos lugares a los que pretendemos huir de la tecnología. En escritura pasamos de la máquina de escribir al procesador de texto, y rápidamente a la computadora, el notebook y culminamos con los polifacéticos celulares. La escritura a mano tenía la ventaja de no necesitar espacios determinados. Las máquinas en torno a la escritura han superado la estacionalidad. Son móviles, verdaderos todo terreno, que nos permiten escribir con relativa facilidad. Resulta admirable como los jóvenes nativos digitales pueden escribir en éstos utilizando sólo los pulgares. Es como ver a Maradona dominando el balón.

Pero la forma de escribir no es una cuestión estrictamente estética o de pura formalidad. Conlleva proceso mentales complejos que delatan una conexión entre el pensamiento, la mano y el texto que dibujamos en el papel. Existen varios estudios que demuestran la relación entre aprender a escribir a mano y el desarrollo cerebral. Karin James, profesora de la Universidad de Bloomington en los Estados Unidos, llevó a cabo un estudio con niños que recién comenzaban a aprender a leer, dividiéndolos entre aquellos que lo hacían a mano y los que utilizaban máquinas. Utilizando resonancia magnética, James analizó la actividad cerebral, midiendo el consumo de oxígeno como indicador. Las conclusiones del estudio indicaron que el cerebro respondía de distinta manera al momento de aprender manualmente que con máquinas.

“Los niños que trabajaron con letras escritas a manos mostraron patrones de activación cerebral similares a las de personas alfabetizadas que saben leer y escribir”, concluyó James. “Parece que el cerebro responde de forma distinta a las letras cuando los niños aprenden a escribir a mano, estableciendo un vínculo entre el proceso de aprender a escribir a mano y el de aprender a leer. Datos de escáneres cerebrales sugieren que el escribir prepara el cerebro para un sistema de aprendizaje que facilita la lectura cuando los niños llegan a esa etapa”

No parece descabellado concluir que no es lo mismo tomar lápiz , papel e inspiración para dar cabida a un flujo de imaginación que no sólo imprima lo mejor de lo nuestro, sino que estimule nuestro cerebro y, quizás, establezca nuevas conexiones, que nos permitan conocernos mejor. El papel se lleva muy bien con la mano, la tinta y las ideas.

 

 

 

En la Fexpo 2017 encontrá tu Pack Gafa Helados con los productos Milenium, Alfajor, Dueto, Sundae. Helados Cabrera está en Pabellon Bolivia, Brasil, Patio de Comidas y kioscos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *