El día que la Reina cantó en Wembley

El 12 de julio de 1986 Queen se transformó en leyenda al realizar una presentación masiva, con un montaje grandioso y una presentación impecable

 

El escenario se llena de humo, y a los acordes de un teclado comienzan a repetir los primeros sones de la canción “One Vision”. El escenario está vacío, los 100.00 espectadores que repletas Wembley (Londres, Inglaterra) gritan nerviosos, acechantes, cargados por la emoción de horas de espera. Y se produce la magia. Brian May hace sonar su poderosa guitarra rompiendo la monotonía de la introducción, y todo es delirio. Entra Freddy Mercury vistiendo pantalones blancos y una chaqueta amarilla, llena el espacio con su carisma. Su poderosa voz se eleva clara y aguda, el estadio parece venirse abajo. Lo demás ya es leyenda.

Van 31 años desde ese 12 de julio en que tuvo lugar el concierto emblemático de una banda irrepetible, como todos los clásicos. Así como quiso la historia que Los Beatles se volvieran legendarios con un álbum de estudio, el Sargent Pepper, huyendo de las presentaciones en vivo, Queen se volvió inmortal con este concierto, acercándose a su público y alejándose de los estudios.

Enmarcado en el tour que promocionaba su disco A Kind of Magic, denominado el Magic Tour, que comenzó en Suecia un 7 de junio de 1986, las presentaciones en las Islas Británicas eran el cierre. Fue la última gira de Queen con sus miembros originales, y la presentación en Wembley tuvo tal éxito (las 100.000 entradas se agotaron en cuestión de horas), que a la presentación del 12 de julio se añadió una un día antes. Era la primera presentación en solitario del grupo en ese estadio, y vaya si la aprovecharon y atrajeron masivamente a un público que, seguramente, no estaba consciente que hacía historia.

Nunca se ha montado un escenario en Wembley como el presentado en aquella ocasión. Con sus 49 metros de ancho y 16 metros de altura (desde el suelo hasta la estructura de las luces), se extendía por un lateral completo del estadio, y tal era su peso que se tuvo que reforzar los cimientos. El poderoso sistema de sonido tenía más de 500.000 vatios de potencia, integrado en un sistema de torres que alcanzaba los rincones más alejados, utilizando 180 altavoces.  Se utilizaron 15 cámaras dispersas por el estadio, además de un helicóptero que realizó tomas aéreas.

Queen no necesitaba este concierto para entrar al Olimpo de la música, ya llevaba un tiempo gozando de la ambrosía de la gloria. Pero el espectáculo musical conoció un antes y un después de Wembley, no sólo por su magnitud, sino por demostrar que el rock en vivo también se podía escuchar. Que era mucho más que desenfreno, sexo y drogas. Era música, arte. Un cantante portentoso, un grupo de intérpretes virtuosos. Una noche irrepetible. Un instante que nunca nos cansaremos de revivir.

 

 

 

SuperSur Fidalga… ¡Te da más!

 

One thought on “El día que la Reina cantó en Wembley

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *