Desde el Alef: Barcelona esquina Charlottesville

por Abraham Ender

 

Me gusta la rambla por las noches. Suelo caminarla en un corto trecho, donde bares y restaurantes miran al mar. Desde allí, invariablemente, voy calle arriba hasta el Café de los Pibes. Rambla es una voz del catalán que deriva del árabe “ramla”, algo así como “médano” o “arenal”.

En el camino me cruzo con un grupo de chicas etíopes –muy bonitas por cierto, para envidia de la popu- que me gastan una broma. Una de ellas viste pantalón negro, camisa blanca y moño de esmokin. Me recuerda a Janelle Monáe, una cantante, excelente productora y actriz estadounidense. Negra, claro. Y bonita. Hay una entrevista donde declara: “Hasta que cada hombre esté luchando por nuestros derechos, debemos considerar dejar de tener relaciones sexuales. Amo los hombres. ¿Pero hombres demonios? No toleraré eso. No mereces estar en mi presencia. Si vas a gobernar este mundo, no voy a contribuir más hasta que lo cambies”. Huelga de chicas. Como la comedia de Aristófanes, aquel autor griego bastante antiguo; uno de los primeros pacifistas declarados. En “Lisístrata” plantea la huelga sexual de las mujeres: las mujeres se retiran a la Acrópolis (Atenas, ¿vió?), pero los hombres –representados por un coro- no se dejan convencer por los argumentos pacifistas y feministas de la heroína (Lisístrata, que en griego –antiguo, ¿vió?- significa “la que disuelve el ejército”). Pa’ colmo las mujeres intentan escaparse con mil excusas (desde la antigüedad viene eso de “me duele la cabeza, hoy no”) para volver con sus “Peor es Nada”. Pero (también existen desde la antigüedad) los laconios no aguantan más tiempo la huelga sexual y van a negociar completamente “erguidos” por las erecciones. Lisístrata media entre ellos y los atenienses y consigue la paz. Final digno de Hollywood.

En esas cosas meditaba cuando uno de los Pibes me llamó desde la barra, ajeno a mis cabildeos e ignorante de Lisístrata: “¡Jefe! Vení un ratito…”. Y ahí me disparó a quemarropa la pregunta que era el eje del debate de la Barra: “¿Qué pensás del boom de la pornografía en Israel?” Y es que en el Café de los Pibes, solo se debaten cosas serias e importantes.
Sucede que la pornografía israelí está en auge. Un productor jura que “los israelíes aman el porno”. Me leen un post en el feis: “Solía trabajar como camarera, pero me sentía como una puta. Ahora que trabajo en la industria del sexo, puedo permitirme vivir”. ¡Caramba! Entonces uno recuerda que un diputado cercano al Primer Ministro Netanyahu, ex gerente de casinos, fue correteado de Bulgaria y Rumania, por proxeneta. Es el mismo que se tomó una selfie con Trump El Magnífico, su ídolo, según declaró. Y claro… pero bueh.
“Debemos educarnos a nosotros y a nuestros hijos para entender que el porno es para los perdedores”, dijeron Pamela Anderson y el Rabino Boteach en una declaración conjunta, hace unos meses atrás. Y uno piensa que esta Pamela, ex estrella porno, es a la pornografía lo que Maradona es al fútbol. ¿Y el Rabino? Y bueh… Pero, claro…
Es que ocuparse de la pornografía en tiempos de alta corrupción de casi todo el gobierno y de los ultrareligiosos suena a “Bueh, claro…”. Y más cuando en Charlotteville, la ciudad de Jefferson, el hombre que separó la religión del estado en EEUU, el KKK y los neo-nazis atropellan a toda velocidad a la gente que camina y reclama el fin del racismo y la discriminación y el gobierno israelí no dice ni “Mu”, pese a que son nazis. Parece que como esos nazis no critican los asentamientos de los colonos ultrareligiosos en la Autoridad palestina, no los afecta. Pero si eres un judío norteamericano que habla en contra de esos asentamientos, se te negará la visa de ingreso a Israel como si fueras un nazi del KKK. Y es que todo atentado terrorista, beneficia siempre al político de turno. Pornografía política.

(Es curiosa la importancia del “relato” en nuestra época de iutub e imágenes en vivo por feis, instagram, guatsap y otros: en EEUU a los neo-nazis y KKK que incendian tu casa, los llaman “supremacistas blancos”; en Bolivia, a los cocaleros que incendian y ocupan territorios indígenas, los llaman “Pueblos interculturales originarios” y en Israel a los colonos que sacan a patadas a los palestinos de sus tierras agrícolas para transformarlas en un negocio inmobiliario de constructoras y contrabando de cemento de Egipto vía Gaza, el ministro de educación Bennet los llama “nacionalistas religiosos”. Y bueh… Pornografía narrativa).

En medio del jocundo debate, un ruso que pesca de oídas el tema, jura que no existe mejor pornografía ni mejores chicas que las rusas. En todo el mundo. Era la cereza del postre para un debate memorable.
Y entonces, Barcelona. “Los jihadistas necesitan mucho sexo y pornografía”, argumenta uno. Pienso que también los cocaleros. Y los “nacionalistas religiosos” de Bennet. Y Bennet. Ni hablar de Evo y García Linera… Y el KKK.
Uno de los Pibes me pregunta, “¿Tenés amigos españoles en el feis? ¿Qué dicen sobre el atentado?” “Que una traffic a toda velocidad fue atropellando sobre todo a mujeres y niños en la Rambla esquina Chalotteville”. El padre de los pibes acota: “Ellos no están acostumbrados. Acá en toda ciudad, en cada barrio, cada semana hay una Barcelona o una Charlotteville. Nosotros ya estamos acostumbrados. Para nosotros es como comprar el pan para shabat: ya sabemos que las panaderías están cerradas, entonces prevenimos y nos aprovisionamos”. Claro, pero bueh…
Insisten en saber qué opinan los españoles y los catalanes. “Hoy, en el feis, explico, son todos expertos en terrorismo y contra-terrorismo; en cultura árabe y en religión musulmana”. Bueh, claro…

“¿Ahora nos entienden?”, me preguntan. “No. Creo que una mayoría niega que todo musulmán sea jihadista. Lo cual es real. Estos muchachotes terroristas son casi todos de la segunda generación de inmigrantes, han nacido y crecido en Europa. Pero la discriminación sorda de los europeos, les cierra casi todas las puertas. Ya no son del país de origen de sus padres pero tampoco se sienten europeos. Ni siquiera acuden durante mucho tiempo a las mezquitas. En Europa, más del 70% de las mezquitas están financiadas con dinero saudí, los wahabíes, que son los más extremistas de los musulmanes. Pero la ecuación –creo yo- es al revés: no son musulmanes que se radicalizan; son desclasados que se islamizan buscando una identidad que igualito no alcanzan. Claro que el islam y su promesa del cielo y 70 vírgenes a quienes emprendan una guerra santa, puede sonarles tentadora… Y si hasta ayer eran laicos, hoy son religiosos. Habrá que ver si reciben dinero por eso. Además, los europeos son muy culposos… y siguen siendo bastante racistas. Ahora han dirigido el objeto de su racismo hacia los árabes. Mañana volverán sobre los sudamericanos, pasadomañana sobre los rumanos y ooootra vez sobre los judíos”. Pornografía racial.
Me fui pensando en si las rusas serán las mejores actrices porno o será una exageración del ruso. Uno de los Pibes, jura que las ucranianas son las mejores. No en la fantasía pornográfica, sino en la vida real.

Mientras regresaba, bordeando el parque, volví a cruzarme con las chicas etíopes. Ahora ríen y cantan. No me dan ni cinco de bola. Me pregunto si habrán iniciado alguna huelga. Y continué subiendo desde Charlotteville por Barcelona, dejando atrás Bruselas y París. Es que en el Alef, las calles pueden cambiar de nombre en el momento menos pensado. Y aunque estemos acostumbrados, la Realidad es tan pornográfica, que hace que aquí, todo sea posible… Y claro. Aunque bueh…

 

 

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