Cure Violence, un programa que busca la cura del enfermo de violencia

La violencia es un fenómeno que va más allá de las consideraciones morales, políticas, jurídicas y policiales. Es una enfermedad que cotagia, y que genera trastornos y dolor a la comunidad. Su solución pasa por involucrar a quienes la ejercen y la padecen

 

Según un informe de Naciones Unidas de 2014, más de 1,3 millones de persona  mórían cada año en el mundo como consecuencia directa de la violencia, lo que viene a ser el 2,5% de la mortalidad total.  Sin considerar las víctimas que sufren daño físico y sicológico. La violencia es una carga que pesa sobre la espalda de la sociedad, especialmente las naciones llamadas en vías de desarrollo, como Latinoamérica. Se ha transformado en una forma de relacionarnos que se ha apoderado del espacio público y privado, generando un clima o una sensación que impide alcanzar una sana convivencia.

Generalmente el problema se ha enfocado  intentado resolverlo casi exclusivamente desde el ámbito jurídico y policial, considerando que es una cuestión de orden  moral. La violencia se ve como transgresión del orden social, de las normas de convivencia. La sanción debiera restituir el estado de tranquilidad, lo que en la práctica no está resultando. Un enfoque reduccionista, y que tiende a asociar el fenómeno a condiciones de pobreza, delincuencia y adicción, lo que claramente ha quedado desmentido. Especialmente en lo que respecta a la violencia de género e infantil.

El doctor norteamericano Gary Slutkin  afirma que cualquier solución que implementemos será vana a menos que lo tratemos como si se tratara de una enfermedad contagiosa.  Explica este enfoque afirmando que “la definición de enfermedad del diccionario es que tiene características, signos y síntomas, y que causa morbilidad y mortalidad, lo que significa que causa lesiones, disfunciones o la muerte. La definición de contagioso simplemente significa que causa más de sí mismo “,

Ha desarrollado un interesante programa denominado Cure Violence, el cual está basado en llegar a soluciones sobre la abse de  comprender como se llegan a conformar las conductas violentas, definiendo los efectos de estar expuestos a ella. El programa trabaja directamente con los actores involucrados y su  capacita para realizar este trabajo, incluyendo incluso a antiguos delincuentes como agentes de prevención. “Los operadores  capacitados y que son  culturalmente apropiados,  trabajan  para lograr que sea menos probable que se cometan actos violentos al reunirse con los actores en el lugar en el que se encuentran”, afirma Slutkin. “Hablar con ellos sobre los costos de usar la violencia, ayudándolos a obtener  de los servicios sociales lo que necesitan, tales como entrenamiento laboral y tratamiento contra las drogas”.

Sus resultados han sido realmente asombrosos. En Ciudad del Cabo (Sudáfrica) han logrado una reducción de más del 50% de homicidios e intentos de homicidios, el Puerto Rico otro tanto y en la tristemente célebre Ciudad Juárez alcanza al 24,3%.



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